Hacemos conocer nuestra opinión sobre los proyectos de desarme civil y
modificación de la ley nacional de armas:
Estamos plenamente de acuerdo y apoyamos firmemente todas las acciones dirigidas
a evitar y eliminar el tráfico ilícito de armas de fuego.
La ley Nacional de Armas 20.429, su Decreto Reglamentario 395/75 y las Leyes
complementarias dictadas con posterioridad, le otorgan a la sociedad la seguridad
que los ciudadanos que acceden a un arma legal no son quienes cometen los delitos
ni le provocan inseguridad. Por ello consideramos que cualquier cambio en la legislación
debe hacerse para perfeccionarla, respetando siempre los derechos de los legítimos
usuarios.
Reafirmamos el derecho de las personas, que habiendo cumplido con todos los
requisitos legales, quieren poseer y utilizar armas de fuego para cualquiera de
los fines previstos en las leyes.
Las prohibiciones de tenencia de armas legales a civiles no contribuirán
a eliminar la inseguridad.