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Publicado en la Versión Digital del Diario de
Sevilla
El representante del Estado pide que se potencie la vigilancia sobre el tráfico
ilícito de armas tras cuatro tiroteos mortales en cuatro meses
El Gobierno ha ordenado a las Fuerzas de Seguridad del Estado que extremen los
controles sobre las armas ilegales, especialmente las pistolas semiautomáticas
cuyo uso se ha extendido en los últimos tiempos en la provincia de Sevilla.
Así lo anunció ayer el delegado del Gobierno central en Andalucía,
Juan José López Garzón, al término del acto de bienvenida
a los 65 nuevos agentes de la Policía Nacional que se han incorporado a
las distintas comisarías sevillanas.
El representante del Estado trata de reaccionar así a la sensación
de inseguridad que puedan deparar en la ciudadanía los recientes episodios
violentos que se han registrado en Sevilla con una frecuencia inusitada. En el
curso de los últimos cuatro meses se han sucedido varios tiroteos en las
calles de la capital que han dejado un saldo de cuatro personas muertas: Antonio
Sevillano Moreno, el dueño del bar Los Camioneros de Bellavista, fallecido
el 27 de noviembre; Susana Vega Márquez, asesinada por su novio en Los
Pajaritos el 2 de diciembre; Gaspar García Toribio, abatido junto al albergue
de la Palmera el 8 de enero, y Enrique Salguero Giles, el joven gitano tiroteado
el 26 de febrero en el Hospital Virgen del Rocío.
"Evidentemente nos preocupan fundamentalmente las armas ilegales, sobre todo
las que son teóricamente inutilizadas y luego pueden utilizarse. He dado
instrucciones muy concretas para que se extremen los controles de las armerías
y tener así certeza de que las armas tienen el control que deben tener".
El delegado aseguró que en Sevilla, y en el resto de la comunidad, existen
"unos controles y medidas ya establecidas que se cumplen de forma periódica",
pero que ahora serán potenciados después de que ordenara que se
"preste una especial atención" sobre las armerías y fábricas
de armas.
Los cuatro casos citados arriba han sido resueltos por la Policía Nacional
pero han dejado una percepción apoyada por las distintas intervenciones
policiales en las que se requisan continuamente armas ilegales de que es
demasiado fácil adquirir una pistola. Sólo una de las armas empleadas
en estas cuatro muertes violentas ha podido ser recuperada, la utilizada en el
Virgen del Rocío. Los presuntos autores de los otros tres crímenes
lograron deshacerse de ellas antes de la llegada de la Policía.
Sólo la pistola empleada en el último crimen confirma la tendencia
detectada por los agentes en Sevilla. El arma que mató a Enrique Salguero
era una pistola de la marca Llama y del calibre 45, posiblemente adquirida en
Portugal, de fabricación norteamericana y que, a falta de la confirmación
que aporten los resultados de los informes de balística, fue estrenada
en el crimen del Virgen del Rocío.
La mayoría de las armas ilegales que llegan a Sevilla lo hacen a través
de Portugal y por carretera, después de que en los años noventa
el gobierno francés endureciera los controles fronterizos persiguiendo
principalmente a terroristas. Los clanes que trafican con estas pistolas suelen
importarlas de países del Este, sobre todo Rumanía, la antigua Yugoslavia
algunas de las armas llegadas a Sevilla fueron usadas en la guerra
y cualquiera de los estados que componía la Unión Soviética.
En Portugal es fácil adquirir una pistola desde 60 euros. El precio podría
incluso reducirse si el arma ha sido empleada en algún delito y está
fichada por la Policía. Si está limpia, esa cantidad suele ascender
hasta los 150 euros. Se trata, en todo caso, de un precio asequible para cualquier
bolsillo
Guillermo César Muttoni
Foro Por Una Argentina Sin Armas Ilegales |
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